La vida funciona como un sonido, es similar a un tipo de música. Cada un@ de nosotr@s decidimos qué melodía dirige nuestro dia a dia, cual es la canción que se repite en nuestros hábitos diarios, qué estilo musical destaca en nuestras acciones, en nuestras relaciones, o en nuestro comportamiento.

city street school music
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Las situaciones que vivimos son una oportunidad para poner a prueba nuestra capacidad para mantener la música que deseamos que predomine en nuestra vida, que a menudo se ve desafiada por el ruido.
El hombre que canta | J. Martos Latorre

MÚSICA vs RUIDO

Tomando el diccionario de referencia, define el concepto de “ruido” como un sonido desagradable para la audición, que puede enfermar al individuo, relacionándolo con la “contaminación acústica”. Las alusiones peyorativas hacia la palabra son múltiples, encontrándose en dichos populares como “mucho ruido y pocas nueces”, “quitarse de ruidos”, entre otros.

La música en cambio se define como un arte de organizar de manera sensible y con criterios armónicos, melódicos y rítmicos los sonidos y los silencios. En la creación de la música participan estados emocionales, psicológicos y por lo tanto, anímicos.

man sitting holding guitar

Cualquier músico profesional nos diría que la música es el conjunto de notas formadas por sonidos y silencios. Los expertos en el tema suelen coincidir en que los mejores músicos dominan el uso de los silencios.

Lamentablemente, como sociedad nos ha costado mucho incluir el silencio. Hemos solido vivir con ruido. Pararnos a sentir y dejar de lado las preocupaciones mundanas se ha llegado a convertir en una odisea.

Salir de la zona de confort y enfrentarse a algún reto o situación inexplorada es una tarea que solemos aplazar.

¿QUÉ DIRIGE NUESTRA VIDA, LA MÚSICA O EL RUIDO?

De nuevo… EL PILOTO AUTOMÁTICO

Domina nuestras vidas. Ser conscientes de esta trampa de la mente ayuda para aflorar la creatividad y trabajar desde ese punto incómodo en el que no queremos permanecer, pero que es el que nos ayuda a crecer y evolucionar.

¿Por qué el ruido se cuela en nuestras vidas?

Prisas, estrés, rutinas, falta de tiempo… son las excusas que tod@s o la mayoría de las personas nos respondemos. Pero, si nos paramos un momento y fuesemos totalmente sinceros con nosotr@s mism@s, acabaríamos reconociendo lo cómodo que es seguir las rutinas de prisas y de estrés. Porque la sensación de falta de tiempo puede llegar a ser adictiva y nos protege de pensar para afrontar el reto de mirarnos, conocernos. Auditar qué estamos haciendo con nuestra vida acabará por sacarnos de alguna zona de confort y es entonces cuando, seguramente nos daremos cuenta de que le estamos prestando atención a algo que quizás, no lo merece tanto. Porque las respuestas asustan más que las preguntas.

Motivos del ruido mental

Culpables, culpables y más culpables. Cierto es que estamos asistiendo a una cambio de consciencia algo acelerado, debido a la situación que hemos vivido de pandemia en 2020 que nos ha dado la oportunidad o el empujón a much@s para pensar más de la cuenta y descubrir el juego del sistema de creencias que estábamos utilizando y que nos alentaba a zambullirnos en la negatividad y el pesimismo. Una de las principales armas que ha utilizado el ruido para conseguir que las personas vivamos en un estado de ánimo apático o deprimido ha sido la adopción de la culpa y el sentimiento del miedo. Unos potentes instructores que tanto venden, en los medios de comunicación convencionales, en especial. A lo largo de la historia el miedo y la culpa se han utilizado como herramientas para conseguir manipular y controlar a las sociedades arrebatándoles de esta manera su poder. Por otra parte, si sumamos a un estilo de vida rutinario, carente de creatividad y centrado en las preocupaciones por conseguir dinero para pagar un techo o alimentarse, es más fácil desviar la mayor parte de la energía creativa de los seres humanos hacia la reptiliana lucha para conseguir mantenerse vivo, sin alegría.

Así que sentirse culpable ha sido un modelo seguido por el ser humano durante generaciones. La cultura siempre nos ha condicionado y la moral ha creado una conciencia que muchas veces se aleja de la lógica saludable. Culpable si no haces lo que se supone que se espera de ti, culpable si no cumples con las expectativas de los demás, culpable si te diferencias.

Las trampas del ruido

Cuando las situaciones externas, ponen a prueba nuestros cimientos y los tambalean, es fácil que nos cueste silenciar el ruido o mantenerlo a raya. El acomplejado ruido contínuamente se enfrenta con la música, celoso y frustrado por el potencial y la pasión que ésta despierta.

Baile flamenco
Baile flamenco | Joana Martos

Hasta ahora hemos podido comprobar cómo a muchos individuos que viven inmersos en ruido les cuesta soportar a quienes desprenden música. La persona con ruido se crispa con cualquiera que desborde alegría o armonía. Estamos atravesando, afortunadamente, una fase en la que cada vez somos más conscientes de estas conductas que no alejan del bienestar mental y emocional, entre otros. Entonces, podríamos concluir que cuando identifiquemos la música en nuestra vida, mantengamos esa claridad para protegernos del ruido.

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